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¿Pueden las plantas decir la hora? | Polinizadores de Wisconsin

mayo 3, 2022
PlantClock

Extraído de Los investigadores muestran cómo las plantas dicen la hora

reloj de la planta

Los ritmos circadianos son ciclos biológicos con un período de alrededor de 24 horas, que se puede considerar como un reloj interno. La prolificidad de este proceso biológico destaca su importancia para una supervivencia exitosa.

Las plantas son sésil organismos (fijos en un lugar) y por lo tanto incapaces de escapar cuando las condiciones ambientales se vuelven desfavorables. Los ritmos circadianos permiten a las plantas hacer frente a entornos adversos, así como sincronizarse con cambios predecibles, como el cambio del día a la noche.

Este temporizador biológico brinda a las plantas una capacidad innata para medir el tiempo, incluso cuando no hay luz; por ejemplo, no responden simplemente al amanecer, saben que se acerca y ajustan su biología en consecuencia.

Esta capacidad de medir el tiempo proporciona una importante ventaja competitiva y es vital en procesos biológicos como la floración, la emisión de fragancias y el movimiento de las hojas.

Ritmo circadiano

Señales del entorno, como la luz y la temperatura, que ayudan a mantener el reloj interno de la planta sincronizado con el entorno. Esta sincronización se conoce como arrastre.

Los investigadores que estudian cómo las plantas pueden configurar y mantener este reloj interno han descubierto que los azúcares producidos por las plantas son clave para el cronometraje.

Las plantas producen azúcar a través de la fotosíntesis. Esta es su forma de convertir la energía del sol en una forma química utilizable necesaria para el crecimiento y la función. Estos azúcares también juegan un papel en los ritmos circadianos.

Se descubrió que la producción de azúcares regula los genes clave responsables del ritmo de 24 horas. Los niveles de azúcar dentro de una planta juegan un papel vital en la sincronización de los ritmos circadianos con su entorno circundante. Inhibir la fotosíntesis, por ejemplo, ralentizó el reloj interno de las plantas entre 2 y 3 horas”.

Las plantas miden continuamente la cantidad de azúcar en las células y usan esta información para hacer los ajustes necesarios.

Las plantas usan azúcares para decir la hora del día.

La fotosíntesis tiene un efecto profundo en el establecimiento y mantenimiento de ritmos circadianos robustos, lo que demuestra un papel fundamental para el metabolismo en la regulación del reloj circadiano. La acumulación de azúcar dentro de la planta proporciona una especie de retroalimentación para el ciclo circadiano de las plantas, un poco como poner a cero un cronómetro. Esta podría ser una forma de decirle a la planta que la energía en forma de azúcares está disponible para realizar importantes tareas metabólicas.